Mi blog tiene por objetivo dar a conocer una filosofia de la vida, que orienta a las preguntas trascendentales del hombre a traves de los tiempos
/Madre del corazón / cuanto he sufrido / en la triste ignorancia de mi vida. / Cuando tu inmenso amor mire perdido / creyendo que era eterna tu partida, / cuando en tus sienes no encontré un latido, / cuando tu dulce voz quedo extinguida, / y en mi horrible ansiedad y en mis enojos / perdí la luz de tus hermosos ojos.
/ Tus ojos.../ que habían sido en mi existencia/ faro de salvación y de consuelo, /destellos de la santa providencia, /luminares purisimos del cielo, / ídolos de mi fe, de mi creencia,/ que yo adoraba con ardiente anhelo, /porque antes de perderte comprendía lo mucho que me amabas, / madre mía /
Cuanto me amaste/ si, yo fui tu gloria, /tu ensueño de placer jamás perdido / capitulo el mas triste de tu historia / y para ti sin duda, el mas querido. / El afán de tu vida transitoria / fue evitar a mis labios un gemido, / pensar en mi dolor, fue la gran pena /que te hizo sucumbir. /Eras tan buena/
Que no es extraño que al perderte, el llanto / fácil brotara de mis tristes ojos,/ y que en mi soledad sintiera espanto, / y en mi camino hallara solo abrojos / La vida en su terrible desencanto / que le ofrece al mortal?, luto y enojo. / El que fija en la tierra su mirada / que ha de encontrar? El hielo y la nada
Eso encontraba yo, madre querida, /por eso ante tu losa funeraria / pasaba muchas horas de mi vida / sin elevar al cielo una plegaria, /en tu recuerdo santo embebecida / mi mundo era tu huesa solitaria, /siendo todo mi afán, en mis dolores, /cubrir tu tumba con hermosas flores.
Una voz, un murmullo, un eco vago / resonó de la tierra en el abismo. / Y un algo misterioso, en dulce halago/ la frente acarició del ateismo.
Quien dijo que la muerte no hacia estrago, / por medio de la magia o Espiritismo,/ y asombradas las gentes repetían,/ que los muertos hablan y sentían /
Los unos con desden los escucharon, /los otros de pavor se estremecieron, / algunos por reírse investigaron,/y sin saber por que se convencieron,/ Aquellos que en su mente conservaron / recuerdos de los seres que perdieron, / sintieron renacer en su memoria / de su existencia la pasada historia.
Yo la sentí también, broto en mi mente /vertiginosa... delirante idea, / comprendí que había un Ser Omnipotente, /y exclame con amor> Bendito sea / Admire la gran causa inteligente, / mire en la ciencia luminosa tea / que nos mostraba mundos y planetas, / que nunca los sonaron los poetas.
Vi a hombres rudos, sencillos, ignorantes, / trazar sobre el papel rasgos extraños, / pigmeos convertidos en gigantes, / sin doblez, sin mentira, sin engaños. / Yo vi, la conmoción en sus semblantes / y lamente los juveniles anos, / que he perdido dudando que vivían /que los muertos hablaban y sentían
Viven, sienten, se agitan, se estremecen, / velan amantes nuestro triste sueno,/ del globo terrenal desaparecen, / que así lo quiere su divino dueño / Mas siempre en nuestra lucha nos ofrecen / de la esperanza el mágico beleno. Por eso en mis momentos de agonia /te contemplaba siempre /madre mía. /
Te contemplaba, si, junto a mi estabas,/y yo creyendo que un delirio era, /mi frente cariñosa acariciabas /murmurando. Prosigue tu carrera, / Tus ojos en mis ojos los fijabas, / diciendo en su expresión, sufre y espera. /y yo entre tanto en mi dolor profundo /. Me encontraba tan sola en este mundo. /
Sola viviendo tu, /fatal locura /que tiempo tan precioso he consumido / lamentando mi horrible desventura/, expiación que sin duda he merecido / pero ya termino, radiante y pura / contemplo hermosa luz, y conmovido / mi corazón se agita y en mi mente, / tres épocas se enlazan dulcemente.
Mi ayer con tu ternura sacrosanta,/ mi presente flotando en el vacío, / mi porvenir que al cielo se levanta /exclamando, yo espero, yo confío, / y la fe racional, eterna planta / que la ciencia la sirve de rocío, / hoy me brinda el aroma de sus flores / y a su sombra se extinguen mis dolores.
¡Espiritismo, ciencia bendecida/ ¡Espiritismo/ religión sagrada / ¡Foco del bien!, / antorcha de otra vida / Filosofía en la razón basada,/ la ley de recompensa merecida, / la negación eterna de la nada, el amor al progreso y a la gloria / de la creación la legendaria historia.
Yo reconozco tu verdad innegable, / de Dios presentas la perfecta hechura, /, en sus divinas leyes inmutables / sin preferir a nadie en su ternura / tu doctrina es sublime, es adorable, / es practicar la caridad mas pura, ¡feliz de aquel que al borde del abismo / oye tu voz, gigante Espiritismo.
PD. He querido obsequiar en el DIA de la Madre, el bello y extenso poema de Amalia Domingo y Soler a la memoria a su querida madre. Sirva a la reflexión.