Mi blog tiene por objetivo dar a conocer una filosofia de la vida, que orienta a las preguntas trascendentales del hombre a traves de los tiempos
Fantasma llamó el hombre en su ignorancia al espíritu de sus muertos. Sin embargo considerándose muy hombre tembló cuando escuchó su voz y vio su figura. Ignoraba también que calificaba así a su propio espíritu, sin el cual jamás puede ser hombre.
En todos los pueblos las tradiciones aseguran que existen los fantasmas o aparecidos en casas, castillos, otros lugares del norte, sur, este y oeste del mundo. Porque el espíritu humano en todas partes se manifiesta para demostrar que los tenidos por muertos, viven. Se dejan ver y se comunican con los vivos Es una realidad que se mantiene a través de los tiempos.
Para los que nada ven y niegan al espíritu expresan que tales cosas son producto de la fantasía y el folklore popular que la tradición lleva y trae. No sucede lo mismo con aquellas personas que tienen la facultad de verlos y escucharlos, hasta dialogar con ellos.
Los que nada perciben, siguen con el cuento de llamarlos fenómenos de ilusión, o cuando no alucinación. Que quiere decir que usted percibe en su mente, “algo”, que no existe. Preguntamos entonces ¿Si los hombres somos hombres por poseer espíritu, somos también una ilusión? ¿Qué sería nuestro mundo sin hombres?
Posible un bello bosque con una gran variedad de animales. ¿Pero quien le montaría la carga de leña al burro? Ninguno. Porque el hombre quien puede hacerlo no existe. Pero un mundo sin hombres no es un mundo, sino un embrión de mundo. Y nuestro planeta felizmente es un mundo con hombres de espíritu, alma y cuerpo material. Más sin espíritu, sería solo un cadáver. Lo que confirma Santiago, apóstol de España. “La fe sin obra es muerta, como muerto es el cuerpo sin el espíritu”.