Mi blog tiene por objetivo dar a conocer una filosofia de la vida, que orienta a las preguntas trascendentales del hombre a traves de los tiempos
El espíritu trae enfermedades en su materia, en cumplimiento de la justicia. Estas enfermedades (sean de la especie que sean) no se
curan hasta que se ha cumplido su tiempo y el mismo espíritu quita los gérmenes de la enfermedad. ¿Qué gana el espíritu con eso? El purificar su alma por el sufrimiento, privándose de los goces
de la materia, o sufriendo los desprecios y muchas veces el abandono de la familia, si es que esa enfermedad no la trajo en castigo de la misma familia, porque antes lo hizo pasar a él por el
mismo tamiz, porque la ley de compensación, como la de justicia son inexorables.
Otras enfermedades, son ocasionadas por espíritus que son sus enemigos y casi no tienen otro origen, las muertes repentinas y los
accidentes y convulsiones que se han registrado, así como los equívocos de una medicina; pero donde mas terribles e irreconciliables han sido los detractores es en emponzoñar y cortar las
digestiones. Esto lo hemos comprobado y visto muchas veces por los médiums y también se han salvado a enfermos infeccionados mortalmente por una oportuna inspiración.
Mas hoy, hay millones de dementes y locos por todo el mundo que no son tales enfermos de la materia, pero que llegan a enfermarla y
son incurables, porque la medicina no puede curarlos y el dogma científico no admite el espiritismo, en el cual están los remedios de curación por el desarrollo de las facultades del espíritu que
las trajo para el cumplimiento de una misión y no han podido desarrollarse por muchas causas. (…) y cuando el espíritu ve que ya no puede en aquella lucha funesta triunfar, deja a su alma y
cuerpo en su prejuicio y aun el mismo le infunde deseos caprichosos, irrealizables y otras tonterías y demencias.
Por lo demás, las otras enfermedades son propias de la materia, porque toda ella es gérmenes de putrefacción y son necesarias para el
desarrollo y estudio del hombre y para la mayor purificación de la materia y acrisolamiento del alma por el sufrimiento y el reconocimiento de su Creador y sus leyes por el dolor. Porque el
hombre, en tanto es dúo, (cuerpo y alma) necesita de esos dolores y sufrimientos, porque sin ellos, se embota en los goces de la materia y no se acuerda de su autor su Padre, al que por el dolor
lo llama. (Extracto de la obra de Joaquín Trincado “Conócete a ti mismo” cap. V) Sirva a la reflexión sobre tema de vital interés.