Mi blog tiene por objetivo dar a conocer una filosofia de la vida, que orienta a las preguntas trascendentales del hombre a traves de los tiempos
Quizás alguien puede pensar que sentimos un exagerado gusto por escribir sobre la muerte con el fin de crear temor. Ello no es cierto y el consecuente lector sabe que no es así. Por la sencilla razón, que nacimiento y muerte, son dos fases de la vida humana que no pueden separarse como las dos caras de una moneda.
Cierto es que insistimos sobre la muerte para profundizarla y darla a conocer a los que temen sin saber sobre ella, la cual solo es un transito y no el final para luego ser nada. Pero quien vive una vida materializada, descuida su responsabilidad como espíritu, lo que es ignorarse a si mismo. Se anonada, se turba en sus pasiones, se apega a su cuerpo materia olvidando su origen.
Más al llegar al final de la existencia, teme morir por desconocer lo que sucederá después. No quiere saber nada de ella, viendo que todos los días mueren otros semejantes. Ignora que a través de ese paso, se continua con la vida espiritual, donde están todos aquellos que han partido y que también lo esperan para encaminarlo por su ceguera en las cosas del espíritu y que la vida no es solo una existencia, sino un ir y volver, cuyo numero se pierde en el infinito. Porque nacer morir y volver a nacer, tal es la vida en su verdad austera.
Resulta entonces, consolador, poseer esa convicción que da el estudio, la investigación y las vivencias de ese saber con sabor para alcanzar sabiduría. Por ello se ama la vida con mucha razón por el mismo derecho de vivir el espíritu en un cuerpo una existencia limitada según su programa destino. Puede actuar como hombre o mujer porque el espíritu no posee sexo. Mas por ningún motivo debe acortar la existencia, porque prometió antes cumplir una tarea y ningún otro podrá hacerla. Si lo hace volverá a terminarla donde la dejo inconclusa. Por eso se ama la vida.