Mi blog tiene por objetivo dar a conocer una filosofia de la vida, que orienta a las preguntas trascendentales del hombre a traves de los tiempos
“Que eres médium, juraría, / tu gigante inspiración / es sin duda irradiación / de otro espíritu, hija mía” Así le expresó la escritora espírita Amalia Domingo Soler, a una infantil poetisa, por el brillo de sus primeros poemas, que revelaban su innata mediumnidad.
Lo dicho por Amalia, comprueba que la mediumnidad, producto del progreso del espíritu, indica facultad, adelanto y jamás una enfermedad mental. Menos un “mal espiritual,” decirlo, es ignorar por prejuicios o fanatismo, porque sin los médiums, no hubiese existido ningún profeta.
Tal es el caso de Abraham, 40 siglos atrás, copió su testamento, o Contrato del Creador con los hombres, le fue dictado por un alto espíritu a su esposa Sara que le sirvió de médium. “Hellí habla a los hombres por los espíritus de los hombres”. “Y contaréis los tiempos por siglos de 100 años y los siglos serán 36 desde que escribiré mi ley hasta que la tierra la sabrá y de ese siglo mis hijos serán de luz, porque verán la luz de su Padre que les darán mis espíritus”.
Por su mediumnidad Moisés, recibió la ley escrita o Decálogo y la dio a su pueblo. Por su mediumnidad Juan y Jesús prometieron el Juicio Final al cumplirse los tiempos. Por su mediumnidad, Juan el vidente escribió el Apocalipsis. Y antes el filosofo Sócrates, le dice a Alcibíades. “Yo tengo una ventaja sobre ti”. ¿Cuál? le pregunta Alcibíades. “La de que tengo un guardián, que cuando no debo hacer una cosa, oigo su voz y me retira”.
Concluimos reiterándoles, que la mediumnidad no es enfermedad, menos un “daño” hecho a la persona. Porque ser intuido, inspirado, para producir arte, escuchar voces, que repiten tu nombre, es un adelanto. No atraso. Ver a los difuntos, escribir sin poder detener su brazo que lo dirige un espíritu que quiere comunicar algo. O el médium de posesión parlante, habla el espíritu por la lengua del médium, es la facultad más económica del Espiritismo porque no es igual hablar con alguien, que escribirle. Además el médium no es responsable, de lo que dice. Sólo es el instrumento, si no sería actor y parte. Y eso en sana lógica, sería superchería.