Mi blog tiene por objetivo dar a conocer una filosofia de la vida, que orienta a las preguntas trascendentales del hombre a traves de los tiempos
Señalamos dos pasajes, que mencionan los evangelios que confirman al maestro Jesús, su convicción de la Reencarnación como realidad del espíritu para su progreso indefinido. Más no la Resurrección por ser imposible.
En el primero, sus discípulos le preguntan. “¿Por qué dicen los escribas que Elías, debe venir primero?” “Y el respondió… “Elías en verdad ha de venir y restablecerá todas las cosas”. “Pero os digo, que ya vino Elías y no le conocieron, antes hicieron con él cuanto quisieron”. “Así también harán padecer al hijo del hombre”.- “Entonces entendieron los discípulos que de Juan el Bautista les había hablado” (Mateo, capxvii, v14 y 15). Jesús quiso decirles, que Juan era la reencarnación del espíritu de Elías y decapitado por orden de Herodes.
En el segundo, cuando Jesús afirma “Que nadie puede ver el reino de Dios, sino aquel que r e n a c i e r e de nuevo” Nicodemo le pregunta. “¿Cómo un hombre puede nacer siendo viejo?” “Por ventura puede volver al vientre de su madre y nacer otra vez?”. Jesús respondió: “En verdad te digo, que no puede entrar en el reino de Dios, sino aquel que fuere renacido de agua y espíritu santo” Compréndase que el agua antiguamente fue reconocido como principio vital material, lo que en sencillas palabras dice Materia y Espíritu.
Ello lo justifica al decirle a Nicodemo “Lo que es nacido de carne, carne es; y lo que es nacido de espíritu, espíritu es”. “No te maravilles, porque te dije, os es necesario nacer otra vez”. “El espíritu donde quiere sopla; y oyes su voz; mas no sabes de dónde viene, ni a dónde va; así es todo aquel que es nacido de espíritu”. Y le agregó acusándolo de ignorancia “¿Tú eres maestro de Israel y esto ignoras?”. (Juan cap iii v. de 1-12).
Allan Kardec nos dice, que la resurrección formaba parte de los dogmas de los judíos, Muchos tenían nociones vagas e imprecisas sobre la vida después de la muerte. Por ello designaron “resurrección” lo que el Espiritismo con toda claridad llama Reencarnación. La primera supone la vuelta a la vida del cuerpo muerto y la segunda es la vuelta a la vida del espíritu en otro cuerpo nuevo.