Mi blog tiene por objetivo dar a conocer una filosofia de la vida, que orienta a las preguntas trascendentales del hombre a traves de los tiempos
No solo de pan vive el hombre, expreso Jesús, tampoco quiso decir que viva solo de virtud, sino de las dos cosas, pan y virtud. Porque el estomago como parte integrante de nuestro cuerpo material sirve para procesar el pan o alimento, el que dará las energías necesarias para el buen funcionamiento físico y mental del humano.
De manera, que si el hombre no consume el pan que lo alimenta no puede pensar bien, ni pedírsele moral alguna. Pensemos en el niño y el adolescente quienes asisten a su escuela y liceo, su docente les pide que hagan el esfuerzo de concentrarse, analizar y asimilar lo que se estudia cuando hay hambre en sus estómagos.
Difícil para no decir imposible, es la situación que se le presenta a ambos, más bien hay desgano, aburrimiento, por la ausencia del combustible alimento, siendo causa importante del bajo rendimiento de muchos estudiantes quienes asisten a sus colegios sin el desayuno para iniciar clases.
Sucede de igual manera con el intelectual y el obrero con el estomago vacío, y se ha dicho, que el estomago vacío puede digerir hasta astillas de madera al faltarle el alimento. Porque el hambre como la sed, son necesidades biológicas para la supervivencia del cuerpo instrumento del espíritu su dueño.
Viene a la memoria un viejo proverbio sobre la importancia del desayuno que merece recordarse siempre, refiere. / Desayune como un rey, almuerce como un príncipe y cena como un mendigo. / Por lo tanto la materia de nuestro cuerpo necesita el alimento material. Mientras las ideas, que no es materia, es el alimento del espíritu. Y solo cuando el cuerpo esta satisfecho, responde mejor a las nuevas ideas y emitirá de su saber innato las que su espíritu posee. Porque el estomago con hambre no quiere saber de ideas.