Mi blog tiene por objetivo dar a conocer una filosofia de la vida, que orienta a las preguntas trascendentales del hombre a traves de los tiempos
Recientemente hemos observado algo que se presta a confusión cuando militantes que defienden al espiritismo e instruyen a otros nuevos que desean saber mas de esta doctrina, por la red, les responden con dudas y otros confirman. Tal es el caso concreto, de si Jesús de Nazareth, vivió antes como Antulio.
Pensamos que los espiritistas estudiosos no pueden negar esa realidad. La obra “Te Perdono” de Amalia D. Soler lo confirma, también el filósofo Trincado. Si alguien lo niega, de esos que siguen a Kardec, no han estudiado la obra citada, y el error se mantiene en sus mentes con prejuicios religiosos queriendo emdiosar a Jesús como lo ha hecho la religión cristiana.
He allí el mal que le hacen a Jesús, hombre como todos los demás. Solo si su espíritu elevado. Pero no es el único ni el más alto. Porque hay espíritus incluso que han venido al Planeta de mayor grado y aun mas allá de nuestro mundo. Mas es un mal que se le hace a la doctrina del Espiritismo, la hacen aparecer como una religión más. ¿Entonces donde esta la diferencia? Si filosofía y religión no es lo mismo. Hay un abismo profundo decimos nosotros.
Una prueba que es un postulado importante dentro del Espiritismo y sin ese proceso, no habría progreso, no había evolución material y espiritual y ese postulado se le llama Reencarnación. La religión lo mistificó y dijo Resurrección de lo cual ya hablamos en nuestro blog. El Espiritismo lo sostiene como verdad inexorable.
Jesús como cualquier espíritu, comenzó desde un mundo inferior y escaso de progreso como salieron muchos otros. Y lucho a través de los siglos para alcanzar el progreso y sabiduría que hoy ostenta. Mas hay otros, como el Espíritu de Verdad más elevado que Jesús que encarno en la tierra unas pocas veces por su delicado cargo.
Y así, muchos otros de mayor sabiduría que los anteriores. El Creador no da gracias ni perdones y cada espíritu logra avanzar, luchando cayendo y levantándose de nuevo, vivir morir y volver a nacer. Asi deja de ser demonio para convertirse en ángel, hasta llegar a ser maestro de la creación, para enseñar luego a los que comienzan. Esa es la ley, es el Amor, es la Justicia de nuestro Padre y es que nunca el hijo puede ser mayor que su Padre.
Cuando Jesús respondió a los escribas al imputarse que el quería cambiar la ley de Moisés, dijo entre otras.”Yo fui antes y después de Moisés” Lo que quiso decirles que vivió antes de Moisés. Fue entonces Isaac, hijo de Abraham y padre de Jacob, Antulio en Atenas entre las más conocidas.