Mi blog tiene por objetivo dar a conocer una filosofia de la vida, que orienta a las preguntas trascendentales del hombre a traves de los tiempos
Un 8 de septiembre, nació Maria de Nazareth, el cual coincide con la fecha del calendario adámico de los israelitas. Efeméride que nos permite hacer luz en las mentes de los hombres y llevarlos a la reflexión intima de nuestros semejantes, quienes por falsa educación religiosa recibida, todavía perdura el prejuicio y perjuicio sobre este espíritu que fue siempre madre durante toda su trayectoria, llamándola virgen, aun en estos tiempos de una nueva era, donde la verdad debe aparecer como el sol que nos alumbra y desaparecer el fanatismo, la mentira y las tinieblas de las mentes de los hombres nuestros hermanos.
Para contribuir con esa tarea y muy especialmente a nuestra juventud, les llevamos parte de una comunicación del espíritu de Maria, en el ano de 1911 del mes de junio apenas fundada la Emecu de Joaquín Trincado en Bnos. Aires, Argentina. Expresa el espíritu de Maria por intermedio del médium.
“La eterna paz sea con vosotros”
“A todos vengo a traer la paz hermanos míos queridos, porque todos la necesitáis, pero hoy en especial, vengo a traerla al hermano mayor, porque tengo especial promesa hecha por el vengo mandada por su protector, a darle la paz a su alma, que tanto necesita en sus luchas.”
(“...”) “Aun suenan en mi espíritu tus plegarias de niño, cuando tus padres que a mi lado tengo, te llevaban ante la imagen de la Paz que en el pueblo donde naciste se venera a mi nombre y aunque engañados están yo atiendo la buena fe y la intención de los humildes y de los extraviados por el engaño religioso”.
“Oídlo bien los que aquí estáis y contadlo a la gente, aunque esta escrito para que el mundo lo aprenda con datos irrebatibles en este libro, cuya hebilla pongo con todo mi amor; oíd, os digo. Yo no soy virgen ni madre de Dios como me llamáis y os han hecho creer; pero aunque esto me hace sufrir mucho por falso y porque nos saca de la ley general en la que soy grande y por el infame comercio que con nosotros hacen los mas descreídos en ese absurdo, por los que son muchos mas responsables”
“Mas me consuela en parte mis penas, que muchos encuentran consuelo; por la invocación que me hacen. Y no importa esos epítetos; llamadme virgen y madre de Dios si en ello encontráis consuelo; pero sabed, que yo fui una mujer de carne y hueso como las demás mujeres; una esposa como todas las buenas esposas y una madre como todas las buenas madres; tuve mis hijos por obra y gracia de mi esposo José(San José como le llamáis que aquí esta) y no por obra del espíritu santo como os lo afirman y esto; hijo mío, ya te lo confirmo José; pero te lo ratifico yo,, porque tu lo sabes y harás justicia en mis derechos de madre”.
(“....” ) Paz para todos. Maria de Nazareth.
PD. Fuente: Obra Buscando a Dios de Joaquín Trincado-