Mi blog tiene por objetivo dar a conocer una filosofia de la vida, que orienta a las preguntas trascendentales del hombre a traves de los tiempos
El Espíritu, es el ente metafísico, pensante y racional que distingue al humano de los demás seres inferiores de la naturaleza y la ciencia es el conocimiento organizado, sistematizado de parcelas de la realidad que adquiere el hombre a través de sus investigaciones, las cuales hacen progresar a la humanidad y su mundo.
Ese binomio de espíritu y ciencia, nos demuestra simplemente que sin espíritu no puede haber ciencia. Para hacer ciencia, se necesita conciencia y esta es del espíritu y no del cerebro materia. Pues, cerebro, corazón y nervios, obedecen al impulsor espíritu el movimiento que da la vida.
De ello se deduce, que el científico, -hombre o mujer,- que hace ciencia es un espíritu encarnado, y si la ciencia la tomó por vocación, es porque su espíritu trae un remanente de su anterior vida. La comenzó, y viene a desarrollarla, o fue un profesional y ahora dará frutos no conocidos y la ciencia progresará y se beneficia su humanidad, producto de ese sabio saber. Recordando que nadie puede dar lo que no tiene. Si lo da, es porque lo aprendió y sabe. No por gracia ni milagros.
La razón del espíritu y la misma ciencia lo ha demostrado, afirmando que todo efecto obedece a una causa. Se demuestra entonces que no es el cerebro, materia putrefacta como los demás órganos del cuerpo, la causa de la inteligencia. Sin negar su importancia como receptor de las ideas y función como el corazón centro de la vida orgánica, completan ese proceso que mantiene con vida al ser humano. Más si la materia, como dicen al morir, vuelve al polvo, el espíritu del científico y la ciencia no vuelven al polvo, porque no es polvo. Ambos son eternos.