Mi blog tiene por objetivo dar a conocer una filosofia de la vida, que orienta a las preguntas trascendentales del hombre a traves de los tiempos
Hay una verdad que se impone al humano y consiste que la vida es un proceso de reencarnación eterno y continuado del espíritu. Ciencias y filosofías así lo confirman. Lo que significa que son muchos las personas en el mundo que aceptan la Reencarnación, meta del eterno progreso del espíritu para alcanzar mayor sabiduría. Por eso decimos la vida no solo es eterna, sino también continuada.
Mientras el hombre ignoró, o se le ocultó esa verdad, siendo grande por su espíritu, se reconoció pequeño. Solo un ser sujeto al azar, sin pasado, ni futuro y al morir, ser nada. Todo su saber, todo su esfuerzo por adelantar, todo su ideal moría al morir el cuerpo. No es el hombre individual y colectivo un producto del azar, sino de un destino preparado por el mismo espíritu humano, para avanzar, haciéndose digno de su Padre Eterno que lo espera para luego volver y enseñar a los vienen detrás de él.
Si la existencia fuera producto del azar diríamos como otros, Dios no existe, y la existencia una injustica, no vale la pena vivirla. No hay como explicarse dedicarse el humano al trabajo, ser honesto, viendo que otros semejantes no lo son. Morir pobres, mientras otros sin mayores sacrificios gustan de placer y riquezas. Unos enfermizos a corta edad y fallecen y otros mas sanos con larga vida. Unos de cuerpos casi perfectos otros imperfectos y así sucesivamente. Muchas las preguntas pero escasas las respuestas.
Los humanos, como todo en el universo, somos un producto de causa y efecto. No hay milagros, ni gracias. En la vida hay que luchar para conseguir por el trabajo la elevación del espíritu y tres propósitos, trae el espíritu en su plan destino. Uno, reencarnar para continuar su evolución de aprendizaje. Dos, el número de años para culminar su trabajo y tres, cancelar sus deudas a sus semejantes y a la Creación. Una existencia no es suficiente. Se impone nacer, morir y volver a nacer.