Mi blog tiene por objetivo dar a conocer una filosofia de la vida, que orienta a las preguntas trascendentales del hombre a traves de los tiempos
El Dios de Abraham y de Moises en su Decálogo dice: "Amar a Dios sobre todas las cosas y Amar al prójimo" Son dos artículos que resumen toda la Ley. Un tercero afirma "No Matarás. Se sobre entiende que quien ama, no mata a su prójimo. Si lo hace, es un transgresor de la ley y se crea una deuda con la Creación. Sabe el espíritu en su conciencia que si quita la vida a su hermano, tendrá que darla. ¿Cómo? Volviendo a nacer y teniendo a su víctima como hijo.
Los tiempos actuales nos indican que el odio, la violencia y el crimen no ha desaparecido. Pero se debe saber que las leyes divinas y eternas se cumplen fatalmente.. Podrá el espíritu como hombre eludir la ley material, pero no la divina. Su principio es el Amor y busca el bien en los humanos. Evolucionará el espíritu de ignorante en sabio y de primitivo a civilizado y solo el espíritu y no su cuerpo, es el responsable. Su gloria e infierno estarán solo en su conciencia
Por ello, quien quita una vida, aunque escape a la justicia terrenal, la conciencia como único sacerdote no lo deja tranquilo. Sirva este ejemplo. Un juez confiesa a un sacerdote, que siendo juez de una causa, debe sentenciar a la pena capital a un inocente de un crimen que no cometió. Porque el mismo juez es el autor de ese crimen. No lo confesó para no lastimar a su familia. Su remordimiento no lo dejaba tranquilo. Mas no quiere sentenciar a un inocente que se declara culpable.
El presunto inocente había asesinado a su primera mujer, logró escapar a la justicia, pero tambien el remordimiento lo atormentaba. y vio la oportunidad de presentarse como el autor de la víctima del juez, para eludir la presencia de su anterior mujer que se le aparecía siempre entre el y su nueva esposa. Cuando el sacerdote lo visita en el penal y lo ve subir al patíbulo. exclamó: " Padre. en lugar del verdugo, está ella. Pídele usted a Dios, que no la vea despúes de morir, si es que los muertos se ven en la eternidad". ("Memorias del Padre Germán")