Mi blog tiene por objetivo dar a conocer una filosofia de la vida, que orienta a las preguntas trascendentales del hombre a traves de los tiempos
A LA MADRE
Luís Enrique Subero
Unos minutos de goce, nueve meses de sufrimientos y aun puedes morir en cada parto para dar a luz al ser que late en tu vientre. Por esas razones y muchas más, mereces que tu efímero día, debe ser todos los días del año.
Si pudiera haber algo santo, después del Eterno Creador, único santo, serias tú, mujer en tu función de madre, porque te asemejas a la creación, dando de tu ser una y mas vidas que los buenos hijos te lo agradecen, mas hay traviesos quienes a veces no se acuerdan de tu existir. Inconscientes, quienes sin ti, no existirían. Pero así es la imperfección humana.
Pero cumplido tú deber como lo propuso tu espíritu, un nuevo porvenir te espera más allá de la tumba. No hacerlo, seria volver a repetir de nuevo hasta que cumplas lo que prometiste cumplir. Porque la vida es nacer, morir y volver a nacer. Si lo haces bien, dentro de las muchas posibilidades, puedes volver a tu familia, siendo una nieta de tus hijos mas amados. Tu cuerpo nada sabe. Pero tu espíritu en tus sueños te lo hace ver, aunque al despertar tu materia, te parece imposible aceptarlo.
Así que debemos bendecirte madre que hoy vives y si el día de la madre no figurase en el almanaque, habría que inventarlo por las razones expuestas anteriormente. No solo debe ser objeto tu día, algo meramente, mercantil. Debe ser algo más. El regalo o presente del hijo debe ir acompañado del sentimiento de amor del hijo hacia el ser que más se quiere en la vida.
A ti madre, se te quiere en vida material y justicia necesaria es, que tus hijos te quieran tanto y honren tu nombre. Cuando te hemos escuchado, has dicho, que los regalos son secundarios y que primero, es el amor que recibes de tus hijos, lo que te da mayor felicidad, aun en medio de tu pobreza. Y esa reciprocidad es ley de la vida. Feliz madres en su día.